martes, 25 de octubre de 2011

Rojo el Horizonte.

Rojo el horizonte

llorando las nubes su lluvia ácida

Voy corriendo hacia el monte.

Rojo el horizonte

todos los edificios piedra por piedra

se desmoronan al norte.

Rojo el horizonte

el único camino es hacia el sur

Voy corriendo a los montes.

Aceleradamente late tu corazón

Corre, rápido, de la perdición.

Huye rápido, no esuches su canción.

Son sonidos de destrucción.

Rojo el horizonte

todos los edificios piedra por piedra

caen y ruedan hacia el norte.

Rojo el horizonte

lejos un llama abrasa el cielo

las veo desde los montes.

Aceleradamente late tu corazón

Corre, rápido, de la perdición.

Huye rápido, no esuches su canción.

Son sonidos de destrucción.

Tal vez los libros callen, no vuelvan a hablar.

Tal vez nunca más veamos la televisión.

Lo importante es que pudimos escapar.

Y aún podemos mutilar esa canción.

Son sonidos de destrucción.

Acelerado tu corazón.

Son sonidos de destrucción.

No escuches su canción.

Son sonidos de destrucción.

Acelerado tu corazón.

Son sonidos de destrucción.


Voz

Quiero que mi voz

se escuche en tu voz.

Quiero que se escuche el eco de la palabra mía

que tu boca sea como una caverna para mi

y la plabra fluya.

Y fluya.

Mi voz es tu voz

Mi voz es en tu voz

Gobierna a través de tu voz

Y se desprende de mi

y vuela.

Vuela.

Quiero que mi voz

se escuche en tu voz.

Quiero que se escuche el eco de la palabra mía

pero también quiero que expresen a la vez

lo mismo y lo disímil

lo infinito

también lo que se ha imaginado

y lo que no.

Nuestras palabras

se entrelazan, tal cual

enrededaderas, trepan

y nos construyen y nos sustentan.

Mi voz es en tu voz

y vuela

y fluye.

Y Fluye.

Los ecos son importantes; nos sobreviven, se quedan cuando nos vamos, deambulan; tal vez tengas la suerte de encontrare con alguno de estos ecos; o tal vez yo la tenga; o mejor aún, ambos.

Los ecos son importantes, están ahí, y fluyen.

Intolerancia

Si es comunista

toma tu fusil.

Si él es fascista

toma tu fusil.

Si ella es demócrata

toma tu fusil.

Niños, viejas, putas

tomen un fusil.

Ciego, toma tu fusil.

Ciego déjate engañar.

Ciego, tu lazarillo es

la Intolerancia.

Por la divinidad

toma tu fusil.

Por tu caridad

toma tu fusil.

Que todos los curas

tomen su fusil.

Que todos los ricos

tomen su fusil.

Ciego, toma tu fusil.

Ciego, déjat eengañar.

Ciego, tu lazarillo es

la Intolerancia.

Quiero que los pobres vean arder

sus sueños, por tu culpa.

Y quiero que los ricos vean arder

sus sociedades edificadas como

castillos de naipes,

por tu culpa, Intolerancia.

De la mano de tu fusil

de la mano de tu fusil

de la mano de tu fusil

de la mano de tu fusil

divinidad.

La Ciudad del Humo

óye, préstame atención

escucha bien, gritos de mujer

escucha con avidez

la guerra va a nacer

y las balas rozando

sobre nuestras cabezas van

no te preocupes, muchas más vendrán

en algún momento

ellas nos matarán

te presento

es la ciudad del humo

la presientes

es la ciudad del humo

escondámonos

en la ciudad del humo

ardamos, juntos

en la ciudad del humo

domingo, 9 de octubre de 2011

Mal crónico de un Escritor que no lo es...

mal de poeta que no encuentra

lápiz ni tinta con la que derramar una confusión (bastante exagerada pensaré por ahora) de huevás sentimentales.

quiérelo o no.

mal de escritor frustrado

con la luz apagada y una taza de chocolate caliente

(pero del chocolate malo, insaboro, color café como la mierda)

taladreándose el cerebro mientras

trata de encontrar una sucesión de letras y puntos y comas y comillas

que tengan algún sentido (¿trascendental? quizás)

masa encefálica permeable a las ilusiones

pero también a esa mierda que nos bombean

pareciera que tuviéramos un tubo en el recto

mal de escritor y de poeta

mal del ensayista y del lector empedernido

mal del soñador

creo ser libre

pero creo que no me la puedo con la libertad

creo ser patético

pero creo que no me la puedo con la imbecilidad

creo ser humano

pero creo que no me la puedo con la humanidad