miércoles, 30 de diciembre de 2009

Pequeña Reseña Histórica

Por una plaza
camino.
Árboles caídos.
Dos perros,
sucios y vagos,
y tres vagabundos,
saltando en
una pileta.
La pileta,
llena de agua,
de agua negra,
como humo negro,
humo que
cubre el sol,
que cubre la ciudad,
cubre tu alma,
cubre nuestros
espíritus volátiles.

Hay fuego
en mi cabeza.
Una casa
se incendia;
y no llueve,
está abandonada,
por sus dueños,
por los bomberos,
por el gobierno,
por Dios,
por la lluvia
purificadora.

No llegaré,
ni sano,
ni salvo,
ni con dos ojos,
ni dos piernas,
tal vez si
con un brazo,
y algunos dedos;
llegarás tú?
Ó te devorará
el pantano
de la sociedad,
de la soledad?

Y pensar
que había peces,
que hubo aves,
que a veces llovía,
que caían relámpagos,
y se escuchaba
el trueno retumbante.
Hoy la arena
del cemento sin fin,
cubrió playas,
bosques, montañas,
y tu vida.

O huyes, o mueres,
o huyes, o mueres,
o huyes, o mueres,
(de verdád)
o huyes, o mueres,
o huyes, o mueres,
(Já, no estoy jugando!)
o huyes, o caes
o caes al abismo,
al abismo,
al abismo,
al imponente
abismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario